jueves, 26 de marzo de 2009

Benedicto, Bibiana, bebés

Cuando parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, los sacerdotes a las parroquias, los obispos a sus palacios, y Dios a la de todo el mundo, ha vuelto a estallar la polémica. Personalmente, los conflictos Iglesia-Gobierno me empiezan a aburrir, de ahí que cada vez me interese menos lo que diga en su homilía el Obispo de Mondoñedo, respondida a su vez por el subsecretario o viceconsejero de igualdad de turno. Pero los últimos movimientos de esta eterna partida de ajedrez han sido dignos de señalar: un enroque y una defensa india de dama.

El enroque viene dado por Su Santidad Benedicto XVI. Cuando más criticada era la postura de la Iglesia acerca del uso del condón, aparece el señor Ratzinger por el África Negra, donde en muchos países la esperanza de vida no llega los cuarenta años, debido en gran parte al SIDA, y residen el 76% de los huérfanos mundiales por culpa de esta enfermedad. Una vez allí, ni corto ni perezoso, como si la ciencia y el sentido común no existieran para él, sigue proclamando la indecencia del condón como método preventivo de ETS y defendiendo una abstinencia que, obviamente, tiene un efecto limitadísimo en la lucha contra el SIDA. Las imágenes eran avergonzantes: un ostentoso anciano vestido de blanco, rodeado por quince guardaespaldas, adentrándose en las zonas más desgraciadas del planeta, echando por tierra la política de prevención sanitaria que llevan a cabo la OMS, gobiernos y ONGs. Quizás, a unos pocos kilómetros, algún escuálido misionero franciscano anduviera en mangas de camisa intentando alimentar a niños desnutridos delante de su madre moribunda, quizás aquel misionero explicara en un modelo de madera como colocar un preservativo, quizás esta jerarquía eclesiástica siga su rumbo particular intentando aferrarse a una autoridad que se le escurre de las manos.

La defensa india de dama corresponde a la señorita Bibiana Aído, ministra de función casi desconocida. Realmente el ministerio de Igualdad me ha decepcionado, pues tengo la impresión de que es un cajón de sastre que recoge los asuntos incómodos del resto de los ministerios. Últimamente Bibiana anda encargándose del aborto, que, corríganme si me equivoco, es un tema propio de Sanidad. Dejar un tema tan importante en manos de esta ministra todavía inexperta me parece un suicidio político. De hecho, no puedo sino discrepar con sus últimos argumentos con los que trata de defenderse de los ataques de la Conferencia Episcopal (ya saben, el bebé en peligro de extinción). El caso es que Aído ha retirado de su proyecto de ley la posibilidad de abortar en caso de malformación (que sinceramente, es la razón que me parece más justa para abortar) con el fin de no "discriminar" a los fetos malformados. Es decir, si te has quedado embarazada por imprudente o si directamente te quieres quitar un peso de encima porque te da la gana, entonces puedes abortar libremente. Si tu hijo va a nacer deficiente mental, con fallos hepáticos y renales, y se va a pasar los cinco o diez años que malamente viva enchufado a un respirador, entonces no puedes abortar. Textualmente dice que solo se podrá abortar cuando "los problemas sean de tal magnitud que sea segura la no supervivencia del feto y así conste en un dictamen emitido por un especialista diferente al que practique la intervención". Traducido en cristiano, o se muere el feto dentro del útero o tienes que apechugar.

Obviamente es necesario establecer unos niveles de malformación a partir de los cuales no pueda abortarse. Me opongo totalmente al aborto caprichoso, es decir, el prescindir de un hijo porque sea asmático, alérgico al polen o tenga un coeficiente intelectual por debajo de la media. Sin embargo, prohibir totalmente el aborto en caso de malformación es, a mi juicio, un error. Prohibirlo cuando sí se permite el aborto en otros casos menos graves es una incoherencia. Y prohibirlo en defensa de la "no discriminación" es una tomadura de pelo. Y por último, dejar estos temas tan graves en manos de Rouco Varela y Bibiana Aído es para echarse a llorar.




2 comentarios:

DLR dijo...

genial entrada, y estoy de acuerdo en el contenido. Particularmente, no había oído lo del proyecto que pretende eliminar el aborto eugenésico, lo que, en efecto, sería un paso atrás. Precisamente por ello dudo que eso salga adelante.

Crotalinae dijo...

Esa pobre mujer debería plantearse dejar de encomendarse a lo políticamente correcto en cada decisión.
El pifostio comenzó cuando a Vidal le dio por decir que si el plan de la ley del aborto de ZP saliese victorioso, aquella chica con síndrome de Down del programa de "tengo una pregunta para usted" estaría muerta... Se ve que la COPE pesa en las decisiones de esta mujer. Una lástima.